Las cajas de cartón está de moda. La culpa la tienen, principalmente, dos motivos: el primero, la cantidad de posibilidades de almacenaje tanto para casa como para cualquier negocio. El segundo, lo tremendamente económico que resulta adquirir cualquier tipo de caja de cartón, en parte gracias a elaborarse con otras cajas de cartón recicladas y a lo mecanizados de los procesos de producción en busca de productos de máxima calidad.

Por todo eso se cuentan por millones las personas y empresas que recurren a ellas cada día, sin que la gran mayoría de ellas sepan con certeza cómo se el proceso de fabricación de cajas de cartón paso a paso, desde su inicio hasta que llega a nuestras manos.

Esa es la razón por la que en Embarbox, líderes del mercado en nuestro país, nos hemos decidido a realizar un post en el que explicar todo el proceso que se requiere para conseguir cajas de cartón de máxima calidad, resistentes a la temperatura, la humedad y los golpes en busca de un producto que dure en perfectas condiciones durante años.

Así se fabrican las cajas de cartón corrugado

La mayor parte de las cajas de cartón elaboradas para el almacenamiento y el embalaje están hechas a base de láminas de cartón corrugado.

Para hacer las láminas de cartón corrugado es necesario contar con una corrugadora, cuando más moderna sea esta, como por ejemplo la BHS, más fácil y rápido será el proceso de corrugado.

El corrugador necesita de las láminas de papel flauta que tendremos almacenadas en bobinas y que colocaremos en los rodillos corrugadores que, aplicando temperatura, conseguirán esa forma arrugada que servirá para conseguir láminas de cartón de dos hojas con ondulaciones internas que le darán envergadura y resistencia a la caja.

Una vez conseguidas las láminas de cartón corrugado se procede al pegado. En este proceso el papel resultante del proceso anterior se pega con almidón, una sustancia que no daña los alimentos, a una hoja papel liso para y, posteriormente, esta se pega a una segunda hoja lisa haciendo un sandwhich de corrugado.

Así, queda conformada la lámina de cartón de pared sencilla. Para las láminas de doble pared el proceso es el mismo, añadiendo un papel corrugado y un papel liso adicionales

Tras pegarse, se procede al secado. Para ello se le hace pasar al papel corrugado por unas superficies metálicas que han sido calentadas previamente a base de vapor de agua, lo que ayuda a quitar cualquier resto de humedad y conseguir un cartón completamente seco tras el pegado.

El siguiente paso es el cortado. Para cortar las láminas de cartón corrugado es necesario recurrir a unas cuchillas mecánicas que hacen rayas longitudinales y trasversales, además de todos los cortes que sean necesarios a lo largo de la estructura de la caja de cartón.

Todo aquel cartón que no acaba formando parte de la caja de cartón servirá para hacer molinos de papel que serán utilizados de nuevo como base para elaborar las cajas de cartón. En cualquier caso, gracias al avance de este proceso, se ha conseguido que estos restos representen menos del dos por ciento del total manipulado.

Una vez acabado el proceso de creación de la caja de cartón, este pasa a la imprenta para finalizar las cajas de cartón tal y como demanda cada cliente, tanto en colores, como en la presencia de orificios, asas u otros acabados personalizados que este quiere, ya que es posible hacer infinidad de formas y acabados a través de láminas de cartón corrugado.

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